Primeros auxilios
Cinco pasos, en este orden
No necesitas saber qué especie es para hacer esto. Sigue el orden — cada paso depende del anterior.
Protege tus manos
Usa guantes si los tienes, o una toalla/prenda de ropa para no tocarla con la piel directamente. Reduce el riesgo para ti y el estrés para el ave.
Prepara una caja con agujeros
Una caja de cartón cerrada con algunos agujeros de ventilación pequeños, con papel de cocina o una toalla fina en el fondo (nunca algodón ni tela que se le enganche en las uñas).
Muévela con cuidado a la caja
Con las dos manos, envolviendo suavemente el cuerpo y las alas para que no aletee y se lastime más. Ciérrala.
Dale calor y oscuridad, no comida ni agua
Coloca la caja en un sitio tranquilo, cálido (lejos de corrientes de aire) y oscuro — la oscuridad reduce mucho el estrés. No le ofrezcas comida ni agua todavía: un ave en shock puede ahogarse al tragar.
Contacta con tu CRAS ahora
Mientras está a salvo en la caja, busca el centro de recuperación de tu comunidad y llama para contarles el caso antes de desplazarte.
Nunca hagas esto
- No le des agua ni comida por tu cuenta en las primeras horas, ni siquiera con jeringa
- No apliques ungüentos, alcohol ni desinfectantes sobre heridas
- No intentes recolocar un ala o una pata que veas en mala posición
- No la sujetes mucho tiempo en la mano ni dejes que niños o mascotas jueguen con ella
- No la sueltes de nuevo sin que la haya visto un profesional, aunque parezca recuperada